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Linea Dorada Mixcoac - Tlahuac

28 de marzo de 2013

Antier, con carácter de urgencia, tuve que ir a la Plaza de la Computación al centro de la gran Tenochtitlán y después de hacer cálculos matemáticos decidí transbordar en el Metro Mixcoac para llegar en cinco minutos al Metro Zapata y así llegar al Metro Hidalgo en menos de un suspiro.

Corriendo, bajé las escaleras que me conducían a ese portento de la ingeniería que vi nacer y por la cual di mi voto de confianza al gobierno de Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera, el Metro estaba vacío y me tocó un asiento frente a una pantalla de televisión, el vagón comenzó a llenarse y no avanzaba, habían pasado 20 minutos y los pasajeros desesperados. Por las bocinas del convoy una voz masculina dijo que por el sismo de la mañana (ya habían pasado cinco horas) el tráfico del metro sería lento y que en unos momentos se reanudaría el servicio y concluyó diciendo "Gracias por su comprensión".

Si me hubiera quedado allí aún seguiría esperando por eso regresé a la línea 7 para continuar el viaje.

Si eso fue provocado por un sismo tan leve no quiero pensar que va a pasar con un temblor como el del 85, además, el metro que pasa por el centro histórico está construido en zona acuosa y funciona.

La Línea Dorada es muy bonita, pero no sirve.


Yo no fui - Para vagos... yo por Perro Callejero

14 de enero de 2013



Desde el lunes pasado no me acerco a la Línea 8 del Metro, esa que va de Constitución a Garibaldi, para que no exista la mínima posibilidad de que me agarren como chivo expiatorio, o en este caso perro expiatorio, por los perros que el viernes pasado mataron a una pareja de adolescentes en el Cerro de la Estrella, en la delegación Iztapalapa.

Yo no fui, a mí que ni me busquen, que yo soy perro pero nomás de apodo, yo nunca he mordido a nadie porque, de entrada, no soy y nunca he trabajado en la policía. Me cae que jamás he visto a esos perros que presentaron las autoridades como los presuntos asesinos de los jóvenes, porque tampoco hablo con los canes de cuatro patas.

Me dijeron que hasta a los Perros del Mal, esos que luchan en la Triple A, ya los llamaron a declarar y a deslindar responsabilidades, ante la posibilidad de que se tratara de una amplia red de perros dedicados a delinquir.

La otra vez tenía que arreglar unas cosas por esos lugares, pero como tenía que pasar por a estación Cerro de la Estrella, mejor ni me arriesgué y preferible deber una lana a unos mafiosos aunque luego quieran cobrar venganza por mi osadía.

Nos leemos mañana.

Por  PERRO CALLEJERO

Como se publicó en el diario Basta!
(Columna cotidiana que recomiendo)



Nueva Línea 12 del Metro

5 de agosto de 2012



Así fue la primer salida del Metro con destino a los lejanos confines de Tlahuac.

Con esto, lo que alguna vez fue el antiguo pueblo de Mixcoac, se convertirá en el Nuevo Polanco.





Democracia Subterránea

2 de julio de 2012


Qué lindo es ver a toda la gente en el Metro con sus dedos pulgares marcados de negro, en señal de que salieron de sus casas el domingo para acudir a sus casillas a votar. Todos o la gran mayoría lo exhibe con gran orgullo mientras se desplazan de Taxqueña a Cuatro Caminos. de Universidad a Indios Verdes, de Tacubaya a Pantitlán y de Buenavista a Ciudad Azteca. Incluso en los recorridos de prueba de Mixcoac a Tláhuac se dejaron ver las huellas manchadas de democracia.

Yo iba agarrado en el tubo con el puño apretado pero con el pulgar extendido para que todos lo vieran que me levanté temprano para ir a votar y para que que aquel que lo hubiera olvidado. recordara al ver mi mancha que tenía que decidir el destino del país con cinco minutos dentro de una diminuta cabina, en donde tacharía la opción menos peor para gobernar a México.

De entre los que se veían con el dedo pintado, sólo me imaginaba con verlos por quién habrían votado. Ese, que se ve de altiro paisano, ha de haber votado por López Obrador, de seguro. Esa, la del poco pudor, de camisa entallada y lonjas desbordantes, ha de haber tachado a Josefina sólo por el hecho de ser mujer. El chaca aquel, con el pelo rapado y la ceja depilada, ha de haber votado por Pena Nieto el muy naco. Y ese, no, ni madres, no creo que nadie haya votado por el tal Gabriel Quadri.

Y así todos ibamos comparando la marca de la democracia, mirando feo a aquel que no la trajera impresa en el pulgar, como para obligarlos a no des-oir el llamado del futuro y que fueran a las urnas a emitir su veredicto. Fueron tantos que yo creo que la tasa de abstencionismo este año no fue tan fuerte como en años pasados.

Nos leemos mañana


Por PERRO CALLEJERO

Columna que se publica de Lunes a Viernes en el periódico Basta!


AMLO en el Metro

27 de junio de 2012


Dicen que subió un hombre a cantar al vagón, después de finalizar una canción y luego de reconocer al candidato de las mayorías, le dedicó algunos versos de una canción tradional:

- Ven, ven, ven, vamos a Tabasco que Tabasco es un Edén... -

A lo que este, agradecido y sumamente conmovido, sacó un billete de 50 pesos, y estrechandole la mano, dijo:

- Te pido perdón por la falta de oportunidades que los gobiernos anteriores no han sabido resolver, pero en mi gobierno las cosas serán diferentes. Te pido que creas en mi. -

Mas adelante, subió un vendedor de mazapanes y comprándole toda la bolsa pidió a su equipo de seguridad los repartiera entre  los pasajeros.

Porque obras son amores y no buenas razones.

(Lástima que esto jamás sucedió)


Tres Quadrivideos, Tres

22 de junio de 2012


Quadri aparenta que viaja en Combi


Quadri promete resolver problemas de mis paisanos de Lomas de Tarango:


Quadri viaja en metro... con guardaespaldas: "Habitualmente viajo en el Metro".





Viajando con el enemigo

1 de junio de 2012









Un compañero me platicó una historia que parece del México antiguo, de la época de los Bandidos de Río Frío.

Ojalá que los jóvenes que están protestando TAMBIÉN lo hagan por cosas así..

Sucedió en el paradero de Indios Verdes, específicamente en los autobuses que van al estado de México, cuando se llenó la "micro", y el chófer dejó de tomar su refresco, subió a la unidad y mirando a los pasajeros dijo:

"De una vez me pasan sus pasajes por que luego los asaltan y ya no me pagan".



Volver al futuro - PARA VAGONES... Yo

19 de mayo de 2012











Al despertar de mi sueño etílico de monas de sabores y ácidos debajo de la lengua con sabor a coco, me encontraba yo desparramado en el piso de uno de los trenes que en ese momento pasaba por la estación San Cosme, cuna de la civilización moderna y sede definitiva de la cultura mundial.

El foco de mis ojos estaba desconchinflado, señal de que ese supuesto ron cubano que me dieron a beber era un agua loca peor que las que bajan el promedio allá por la FES Acatlán. Tardé un rato en poder ver claramente mi horizonte y desaparecer esa nube blanca que me hacía sentir como en cierta novela de Saramago, que no citaré por constituir ya un lugar común.

¡Ay, güey! Cuando caí en cuenta de mis propios sentidos, lo que vi frente a mí me sacó más de onda que cuando me dijeron que me había dado la enfermedad conocida como Flor de Vietnam por andar en los congales de Avenida Central, allá por los rumbos de Ecatepec, Estado de México. Línea B, para los que no sepan de geografía moderna y geopolítica universal.

Se trataba de cuatro monos vestidos como soldados en traje de gala, con sacos multicolores con corte frac, insignias en el pecho y las reglamentarias cadenas que van de un costado a otro, con las tradicionales hombreras con flequitos que tan puñales se ven, pero que de alguna manera hacen ver a los soldados bien elegantes.

¡Ah, chingá! Son los Bicles, pensé, yo al recordar aquel disco del Sargento Pimienta en el que todo el mundo aparece en recortes detrás de los cuatro integrantes del cuarteto. ¡Y están en el Metro conmigo!
Le seguimos mañana.

Por  PERRO CALLEJERO


Como se publicó en el diario Basta!
(Columna cotidiana que recomiendo)



Con la raya hacia abajo

15 de febrero de 2012




Aviso pegado en un torniquete del metro capitalino.
(Como se publicó en el Diario Basta)

Joven Comunicador Desquiciado

7 de febrero de 2012

La falta de oportunidades laborales volvió loco a este joven comunicador.



Video originalmente colocado en:

http://www.youtube.com/watch?v=01M5mIZsuUI

Solamente mejoré un poco el sonido.


Maldita indiferencia

11 de noviembre de 2011



- En el paradero del Metro Cuatro Caminos y a lo lejos, una chica camina de las combis hacia uno de los accesos al tren.

Lleva prisa aunque no lo aparenta, ya que esconde todo gesto detrás de un par de audífonos que salen de uno de los bolsillos de su pantalón. Voltea a ver si puede cruzar entre los microbuses y los miles de puestos ambulantes que se encuentran instalados en las inmediaciones del lugar, y en ese momento pasa un tipo corriendo y le arrebata el bolso de mano, no sin antes meterle una nalgada previo a su huída

Aunque fue cuestión de un par de segundos, la chica todavía alcanzó a forcejear con el hampón para defender sus pertenencias, pero el factor sorpresa pesó demasiado y al final terminó triunfando el mal, ante la mirada de cientos que sólo se apartaron al ver correr al ladrón entre ellos, sin siquiera tratar de intervenir, aunque se notaba que no iba armado. Era como una escena de la película del Hombre Araño.

Momentos después, cuando el daño ya se había hecho, varias personas se le acercaron a ver si estaba bien, pues la chica se quedó hincada y llorando de impotencia. Fueron por lo menos seis las veces que ella escuchó la pregunta: “¿estás bien?”, sin dar a cambio una respuesta a causa de los múltiples sollozos.

“¡Qué les importa, si no hicieron nada para detenerlo!”, exclamó con lágrimas en los ojos y la boca llena de razón, pues todos los que se acercaron de acomedidos son los mismos que tuvieron la oportunidad de, por lo menos, ponerle el pie al ratero para que tropezara y no se llevara sus cosas.


Ya para cuando me acerqué yo, ya no la hice de jamón y me metí al Metro.

Nos leemos mañana. -


Como se publicó en la columna "Para vagones yo" escrita por el Perro Vagonero en el Diario Basta.
(Día a día narra pequeñas historias cotidianas relacionadas al metro capitalino)


Historias del Metro - Sorprendente

15 de octubre de 2011

Después de tocar con las manos el boleto, después de darle vuelta al torniquete, después tocar el hule de los pasamanos en las escaleras, después de sostenerse de los tubos dentro del vagón, una mujer joven, tipo estudiante, sacó una bolsa de avena cruda y con la mano, SIN NINGÚN TIPO DE HIGIENE se llevaba la avena a la boca.

¡SORPRENDENTE!

Asi es, lo que me sorprendió es que tuviera tan buenos dientes por que la avena cruda es muy dura.

Metro Hidalgo

7 de septiembre de 2011

¡Viva Hidalgo, Viva Allende y todo el Sistema de Transporte Colectivo Metro!


Fotografía periódico: BASTA

En el metro

1 de julio de 2011

He visto muchas cosas en el metro Barranca del Muerto pero nunca algo como esto:





Tomado de un artículo sobre el colectivo neoyorkino Improv Everywhere. Los usuarios del tren 6 del metro de Nueva York recientemente vieron a la Princess Leia, Darth Vader y un grupo de tropas del imperio para recrear la apertura de las primeras escenas de Star Wars.


No se duerma en el Metro

6 de junio de 2011



Hay cosas en la vida, y eso incluye a esta Cd de México, que más vale que nunca averigüemos. La ignorancia nos permite dormir con placidez en la noche, y concentrarnos en nuestros respectivos trabajos. Por ejemplo: ¿Se ha preguntado usted qué les sucede a las personas que se quedan dormidas en el Metro, cuando éste llega a la Terminal de una línea, lo que causa que no escuchen la advertencia que les pide abandonar el vagón y sigan adelante en el mismo, adentrándose en un profundo túnel oscuro que aparentemente no lleva a ninguna parte? La verdad es que esa es una de esas cosas que en realidad no nos conviene averiguar, si es que queremos mantener la ilusión de que vivimos en un universo racional.

Sin embargo, no está de más tomar algunas precauciones sencillas, que bien pueden evitarnos experiencias en verdad lamentables. Una de ellas es la de no dormirnos nunca en el Metro; en especial, después de la puesta del sol. Para Arturo Marquina, periodista ya no tan joven, y autor ocasional de relatos de ficción científica, cuentos de horror y novelitas policiacas, ese descuido le produjo un extraño desarreglo que sus amigos califican casi de locura. Se niega Arturo, quien es una persona sensata, racional y de buen humor, a acercarse siquiera a las entradas al Metro. Se niega también a pasar por encima de las ventilas o registros del sistema de Transporte Colectivo de esta capital. En eso puede ponerse hasta agresivo y desagradable. Marquina se niega a hablar de esa extraña fobia que lo aqueja.

Siempre logra desviar la conversación cuando se le interroga al respecto. Sólo una vez, en una cantina de Bucareli, después de varias horas de consumo y animada conversación, llegó un momento en que se puso serio e hizo una advertencia a uno de los amigos, que le dijo que usaba a el Metro cotidianamente y en especial a muy altas horas de la noche. “¿Llegas a alguna terminal a esas horas?, preguntó Arturo. Ante la respuesta afirmativa, nuestro amigo abandonó su discreción. “¿Tú has sabido qué le ocurre a las personas que se quedan dormidas en los vagones que siguen avanzando después de la última estación?-“La verdad, no”-repuso su compañero. “Yo sí lo sé”, continuó Arturo.”Esto que te voy a contar no es un cuento, te pido que me lo creas, por tu bien. Nunca lo repetiré ante ustedes”.

Fue hace justo un año. Serían cerca de las once de la noche y salía yo del trabajo después de un día durísimo. Tomé el Metro en la estación Hidalgo, y me dirigí hacia Tacuba. Ahí transbordé hacia Barranca del Muerto. Ya a esa hora, el Metro va casi vacío. Cerca de Tacubaya me quedé dormido. El tren llegó sin duda a la Terminal, sin que yo despertara. No oí la distorsionada voz de advertencia que sale del sistema del sonido, ni el insistente pitido del silbato electrónico que anuncia las paradas. Después, unos segundos después, cuando ya el vagón se dirigía hacia el inquietante túnel que continúa el trayecto, alcancé a ver el letrero y la insignia de mi estación de destino la cual quedaba atrás. Con preocupación y fastidio, pude ver que no iba solo. Unos asientos más adelante iba un tipo viejo y desastrado, en evidente estado de ebriedad que seguía dormido y cabeceaba con cierto ritmo. Pensé que quizá este tren cambiaría de vía y regresaría por el mismo trayecto en unos momento más. Pero no fue así.

“El vagón siguió adelante, se desvió hacia la derecha y después de avanzar varias decenas de metros, hizo alto en un lugar totalmente oscuro. El motor se detuvo y lo mismo la ventilación. El silencio más absoluto cayó sobre nosotros. Fue entonces cuando las luces se apagaron. Ahí, empecé a sentir algo de miedo. Había un poco de claridad, proveniente de la parte posteior del túnel. Por fortuna, traía mi linterna de bolsillo y además ésta tenía pilas. Me paré y me dirigí a mi aún dormido compañero de tribulación. Me acerqué a él y lo sacudí por el hombro. Me preguntó qué pasaba y rápidamente le expliqué nuestra situación. Respondió con una imprecación y puso su rostro contra la ventana para tratar de ver dónde nos hallábamos.
Me di cuenta que este vagón se quedaría ahí toda la noche, por lo que me dispuse a tratar de forzar una de las puertas. Era inútil, me convencí que sólo saltando a través de una de las ventanas podríamos salir del carro. Fue entonces cuando oí un ruido en el techo. Algo cayó encima del vagón y recorría el techo. De pronto, se escuchó otro ruido en el extremo opuesto del carro. Dirigí el haz de mi linterna y pude ver una sombra que caía al suelo después de haber entrado por laventana. “¡Vaya, al fin!… ¡Oiga, necesitamos que nos ayude a salir!” No hubo respuesta. El borracho fue más directo. Avanzó hacia el intruso y lo tomó por las ropas. “¡Sáquenos de aquí! ¡Esto es un atropello, malditos burócratas!”. El extraño no respondió, sólo levantó una mano.

“A la luz de mi linterna pude ver que era blanca como la harina, delgada y fibrosa, y con unas larguísimas uñas que semejaban garras. Como un rayo, esa mano rasgó la garganta del pobre vagabundo. Fue entonces cuando vi el rostro del ser que tenía enfrente. Pálido, calvo, con enormes ojos amarillos, orejas largas, una nariz grotescamente respingada con dos protuberancias carnosas en la punta. Vi como abrió la boca llena de dispares y puntiagudos dientes, que pronto recibió el borbotón de sangre que salía del desafortunado pasajero. Fue en esos momentos cuando recibieron mis narices la patada del nauseabundo olor que despedía esa criatura. El espectáculo y el olor me hicieron de inmediato vomitar.
En medio de las arcas de la basca, escuché otro ruido metálico detrás de mí. ¡Alguien más entraba al vagón por otra ventana! No esperé un segundo más. Me lancé hacia el primer intruso, que aún se cebaba en su víctima, y derribándolos a ambos llegué a la ventana por donde había penetrado el primer monstruo. Escuché un forcejeo detrás de mí, con el que sin duda el invisible perseguidor se abría paso también entre la pareja víctima-victimario que se interponía entre nosotros. Salté fuera del vagón y logré caer en el suelo sin dislocarme siquiera un tobillo. Emprendí la huída, como un poseso, hacia el extremo iluminado del túnel. Detrás de mí se dejaba oír un jadeo que acompañaba rítmicamente a un penetrante chillido.

“La luz aumentaba poco a poco. Sentía que mi perseguidor rápidamente iba descontando ventaja. Decidí voltear la cabeza… y quizá eso sea lo que más me ha desgraciado la vida de toda esa experiencia. Vi a un ser similar al que había despedazado al pobre ebrio en el vagón, nada más que éste mostraba una regocijada sonrisa idiota. En la penumbra del túnel veía su tez, amarillo limón, y su larga frente con que se relamía con anticipación. Por fortuna, de frente llegaba otro tren de vagones del Metro. Salté a su paso y alcancé la parte central del túnel. Mi perseguidor no quiso hacer lo propio. Recorrí los últimos metros que me separaban ya de la iluminada estación. Al llegar a ella, subí al andén. Justo a tiempo. Unos metros atrás la criatura, que se había desplazado por el techo del túnel, asida de sus largas garras, tanto de manos como de pies, cayó detrás de mí y alcanzó a lanzarme un zarpazo a la pantorrilla”.
Arturo nos mostró una cicatriz, que aún dejaba ver las huellas de una prolongada infección que apenas había sido dominada.
“Ya en el andén, emprendí la carrera hacia la calle. No me detuve hasta llegar a mi departamento, donde atranqué la puerta y me refugié en un garrafón de mezcal.

“Me expliqué por qué en los talleres del Metro se trapea y se friega con tanto esmero el piso de los vagones todas las mañanas. ¡No se duerman en el Metro! Si lo hacen, corren el peligro de, por lo menos, no volver a dormir nunca más con tranquilidad”..


Cuento corto de Mario Mendez Acosta



Metro Barranca del Muerto

31 de mayo de 2011



Cuando visité por primera vez la estación Barranca del Muerto casi me tiro al piso para besarlo como Juan Pablo II al llegar a territorio Azteca.

Por fin había llegado la civilización a mi rancho.

Desde entonces me gusta viajar en metro, con las incomodidades propias de este transporte público.

A pesar de todo lo malo que se cuenta sobre él, a mi, el metro me transmite seguridad, hasta ahora, no he visto nada mas grave de lo que he visto en el exterior.

Pero recientemente sucedió algo que nunca imaginé.

Esta es la nota que apareció en la edición digital de El Universal:

Un percance en una escalera eléctrica de la estación del Metro Barranca del Muerto provocó la caída de usuarios, dos de los cuales presentaron golpes y fueron trasladados al hospital.

De acuerdo con información del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, las personas que resultaron con lesiones y requirieron atención en el nosocomio naval fueron Juana Morales, de 60 años, y Maximin Romero, de 58 años.

El STC reportó que alrededor de las 14:43 horas, la escalera eléctrica se detuvo y generó que las personas que iban en ella perdieran el equilibrio y una cayó sobre otra.

Al lugar se trasladaron los equipos de emergencia para evaluar a las personas, pero en sólo estos dos casos se requirió traslado al hospital.

Alejandro Buenrostro, jefe de sección del Sistema de Transporte Colectivo Metro, dijo en entrevista con Carlos Loret de Mola en el noticiario Contraportada que una moneda provocó que la escalera se quedara sin energía.

"Por la cantidad de gente el freno de servicio no amarró perfectamente porque hay más carga, y empezó suavemente, a deslizarse. La escalera se quedó sin energía en el momento en el que la moneda activó un sistema de seguridad. Entonces, imagínese que en lugar de una moneda son los dedos de una persona, inmediatamente la escalera se para, todo esto es por seguridad".

Ante la pregunta expresa de si esto ocurre con frecuencia, Buenrostro dijo que sí pasa pero que la situación especial fue que había demasiadas personas en la escalera.


Johana Robles | El Universal


Les voy a decir lo que yo vi por que estuve ahí.

Como me gusta viajar en el primer vagón (dónde está el conductor), siempre llego a la escalera eléctrica cuando todos los demás usuarios ya subieron, ese día solo había un pasajero detrás de mi.

Debo decir que la estación Barranca del Muerto tiene una profundidad de 30 metros por lo tanto las escaleras son muy largas.

Subía lentamente la escalera eléctrica cuando de pronto se detuvo (lo cual no me espanta por que allí es muy común, digamos que estoy acostumbrado, al principio hay un poco de descontrol natural pero pasada la sorpresa es fácil subir caminando).

Pero ese día fue diferente.

Repentinamente se detuvo la subida, hubo una pausa y reanudó la marcha... hacia atrás.

La gente comenzó a gritar y a caer unos encima de otros. Lo que hice fue dar la vuelta y bajar a brincos pero con el movimiento de los escalones caí al pie de la escalera y temiendo me cayera la multitud encima lo único que se me ocurrió fue rodar hacia un lado y escapar de la base.

Dicen que solo hubo dos heridos pero por la magnitud del evento me parecen pocos de cualquier modo no me quedé a investigar, afortunadamente el metro cuenta con un sofisticado equipo de cámaras de video y con toda seguridad pronto veremos las imágenes

Encontré esta grabación de un accidente similar en Japón que puede ayudarnos a entender lo sucedido (Afortunadamente no había la misma cantidad de personas) :
Como ciudadano... exijo a las autoridades se muestre el video para comprobar la veracidad de los hechos... no, mentira... se que esto no sucederá... en el andén hay una gran manta colocada por los trabajadores que dice "A LAS AUTORIDADES NO LES INTERESA TU SEGURIDAD" y hace referencia al bajo presupuesto y a la poca atención que se le dedica al metro, también se que sería injusto acusar al metro de que siempre tiene accidentes (una vez subí esa misma escalera cargando un pesado e incomodo CPU con las dos manos).

Lo único que me gustaría concluir es que las escaleras inmediatas al anden, de norte a sur, tienen algún problema mecánico y esto ha sido durante años por que constantemente fallan, no es una coincidencia.

Lo que hago ahora es esperar a ser de los últimos en subir y cuando hay mucha gente de plano subo por las escaleras fijas.

Ojalá pueda servir esta información a alguien.



"Metrear"

22 de febrero de 2011



Después de las 22:00 horas, los usuarios que quieran abordar uno de los últimos tres vagones del Metro, en las Líneas 1, 2, 3, 9 y B, no podrán hacerlo porque el Sistema de Transporte Colectivo decidió prohibir el acceso debido al comportamiento de algunos homosexuales.

“Por los gays, porque se estaban apoderando de las instalaciones. Se tienen hasta grabaciones en las que se está practicando sexo oral”, explicó a Excélsior un oficial que resguardaba el andén de la estación Bosque de Aragón, de la Línea B.

Popularmente a este tipo de actividades relacionadas con la práctica sexual en el interior de las instalaciones del Metro se le ha denominado como metrear, un término que refiere a la actividad destinada a conocer parejas en los últimos vagones de los trenes con el objetivo de tener relaciones sexuales ocasionales.

De acuerdo con personal de vigilancia y jefes de estación de esas Líneas, la dirección del STC ordenó que, a partir de las 22:00 horas, se niegue el acceso a los últimos tres vagones.

Sobre esta situación, Carlos Martínez, jefe de la estación Garibaldi, de la misma Línea B, detalló que las restricciones se aplican desde la semana pasada en las estaciones con mayor aforo de pasajeros, como Buenavista, Garibaldi, Oceanía y en todas las estaciones desde Nezahualcóyotl hasta Ciudad Azteca.

“Se hace porque ya en las últimas horas de servicio se están dando situaciones entre parejas, de hombre-hombre, hombre-mujer o mujer-mujer. Muchos usuarios se quejan y nosotros tenemos que hacer algo”, dijo Martínez.

Según el encargado de la estación Garibaldi, el operativo, del que se desconoce su nombre y alcances, se extenderá a lo largo de toda la Línea B, que va de Buenavista a Ciudad Azteca. Esta situación se replicará en otras estaciones.

“A partir de la 10 de la noche, desde que sale el tren de Indios Verdes, por ejemplo, en el caso de la Línea 3, ya no se permite el acceso a los últimos vagones ya que se dan muchas situaciones ahí”, comentó uno de los policías de la estación Balderas.

El jefe de esa estación dijo que el operativo también tiene que ver con el combate contra la delincuencia.

Francisco Pazos



Nota del Checoblog: Con razón a veces el Metro está pegajoso.

Si Chucha tus calzonzotes

7 de enero de 2011



(Para los interesados)

Detalles:

NOMBRE DE LA MISIÓN: Paseo sin pantalones en el metro del DF

FECHA: 09 de enero del 2011

HORA: 13:00 hrs.

PUNTO DE REUNIÓN: Escaleras afuera del Auditorio Nacional.

QUE DEBO TRAER: Una mochila para guardar tus pantalones durante el recorrido.

REQUISITOS: Estar dispuest@ a viajar sin pantalones en el metro.

NOTA: Debes de llegar CON PANTALONES al Auditorio Nacional. Nos quitaremos los pantalones dentro del vagón.

FLASHMOB MÉXICO se une a la convocatoria de Improv Everywhere e invita a todos sus agentes a participar en el primer paseo sin pantalones en el metro de la Ciudad de México organizado por Flashmob México. Contamos con el apoyo de la oficina de atención al usuario del Metro.

Reserva el día, e invita a todos tus conocidos.

En Enero pasado en Nueva York asistieron más de 4,000 personas, ¿podremos convocar a más?

Regístrate como agente y espera más detalles en www.fmmexico.com

LUGAR DE LA MISIÓN: El recorrido es de: Metro Auditorio a Metro Bellas Artes. En el punto de reunión explicaremos los detalles.

Síntesis del “Paseo sin Pantalones en el Metro del DF”

Los agentes serán convocados a las 13 hrs del Domingo 9 de Enero en la explanada del auditorio nacional. DEBEN DE LLEGAR CON PANTALONES, LOS PANTALONES NOS LOS QUITAREMOS DENTRO DE LOS VAGONES.

Serán divididos en 3 grupos, cada grupo tomará una ruta diferente para llegar al destino final (Metro Bellas Artes).

Dentro de los vagones del metro, de forma organizada (la forma se dará a conocer el día del evento en el punto de reunión, los participantes deben de llagar al punto de reunión vistiendo pantalones) los participante se quitarán sus pantalones para continuar el viaje de esta manera.

NOTA : No es posible andar en el metro desnudo, todos deben vestir ropa interior.

Este evento es una iniciativa de Improv Everywhere www.improveverywhere.com y convoca a varias ciudades, entre ellas México.

D.F. Paranormal

12 de julio de 2010


Extraña fotografía de un espectro flotando en un andén del Metro. Click para ver en grande

Ahora tenemos un especial de miedo (se disfruta mejor a la media noche).

La primer grabación pertence a la fonoteca de Radióvoro:

Reviviendo mis casettes del 95 me encontré con un programa de "Lo que el viento no se llevó" cuando estuvo en Radio 13, el estilo de Don Jorge es muy ameno. Te adjunto su capsula de "La Planchada".


La segunda grabación la encontré en internet y es una lectura del libro "Leyendas del México Sobrenatural".

Algo extraño sucede en la penumbra del metro de la Ciudad de México...


No dejen de visitar el Canal en Youtube de Radióvoro

¿Que castigo sería bueno?

7 de mayo de 2010


Atravesando Avenida Revolución, camino al Metro y entre los carros detenidos por el semáforo escuché a alguien gritando desesperadamente y a todo pulmón "¡AYUDENME, ME SECUESTRAN!" los que estábamos ahí volteamos para ver que pasaba y en una camioneta de carga el chofer y dos chalanes estaban muertos de risa.

Eso me recordó algo que leí en el Selecciones alguna vez.

En una universidad gringa aumentó el número de ataques sexuales a las estudiantes, como medida de protección se repartieron silbatos a las jóvenes para tocarlo en caso de emergencia pero se castigaba con una muy buena multa a quien lo tocara sin motivo.