Simón Simonazo a 35 años de su lanzamiento

1 de diciembre de 2013



El 27 de noviembre de 1978 vio la luz El Simón Simonazo y el  Súper Chiss, un cómic netamente mexicano que reunía tres características que lo hicieron triunfar durante una década: era dirigido a los jóvenes de secundaria, usaba un lenguaje popular con leperadas ilustradas para evadir la censura, y su temática eran las aventuras de un grupo de chamacos desmadrosos y cábulas conocidos comola Trinca infernal, además de los avatares de una banda de músicos, Los Chipocles del Rock, émulos de Kiss que, mexicanizados y tras echarse una firma, se transformaban en los Súper Chiss, una antítesis de héroes con súper poderes.

Creada por el dibujante Samuel Marín (Sam) y con guiones de Fito Rivera, la historieta tuvo una aceptación inmediata entre los jóvenes chilangos. Por fin alguien se había atrevido a sacar algo para ellos, donde se tocaban temáticas urbanas y se hablaba de sus problemas con una dosis de humor muy propia de los chavos en aquellos años. Así, rápidamente, el cómic semanal se posicionó en el gusto de "la banda de mezclilla y greña larga".

Y uno de sus jóvenes lectores, a sus 16 años, quedó enganchado de la historieta y de inmediato se dio a la tarea de ingresar a ese equipo compacto que le daba vida a las aventuras del Simón, el Patas, y el Enano (La trinca infernal), y del Demon Pérez, Cósmico Camacho, Galáctico Sánchezy el Gato Ramírez (Súper Chiss).

Ese joven era Ramiro Solís, un espigado estudiante de dibujo técnico que se apersonó varias veces en las oficinas de la editorial con la finalidad de pedirle trabajo a Sam, hasta que por fin su necedad se transformó en una plaza laboral.

Sólo que la oportunidad se la brindaron como guionista, pues acababa de renunciar Fito. Solís, a pesar de no tener idea de cómo elaborar unguión, le entró sin dudarlo.

Las ideas revoloteaban en su mente y adaptó lo que observaba en las calles, en las tocadas de rock, en los salones de clases y en los hoyos funkis. Poco a poco creó un estilo propio que posicionó aún más a la revista, que elevó su tiraje de cuatro mil ejemplares a unos 300 mil cada semana, con distribución en todo el país.

Desde ese momento, por ahí del número 16 o 17, se convirtió en Ramiro el Pollo Solís en el guionista estrella de la historieta y personaje ocasional de la misma, además de ser su principal promotor.

EL CULPABLE

"Perdón si les eché a perder la vida. De verdad que no fue mi intención hacerlo con tantas loqueras que hicimos en la historieta, pero me da gusto que después de tantos años sigan saliendo fans del Simonazo y el Chiss y que recuerden nuestro trabajo", dice, a 35 años de distancia, Ramiro a Diario BASTA! El Pollo Solís, desde su ingreso al llamado equipo mamilazo, hizo una excelente mancuerna creativa al lado del monero Moraliux.

De él surgió la idea de crear el Chiss Army, que llegó a aglutinar a cientos de adolescentes de toda la República, quienes a vuelta de correo recibían su credencial en una carta membretada y firmada por Solís con un sello de pata de pollo. Por esas páginas, tanto en El Simonazo como en El Chiss, desfilaron infinidad de personajes que hoy son casi de culto, y que sirvieron de modelo para endilgar apodos a quien se pusiera enfrente: el Pez (el clásico ojón con labios de llanta, tipo Mick Jagger), la Xóchitl (la chava buenérrima con cara de arrepentimiento), el Yeti (el cuatemamado, pero bien menso),el Diente (con los ídem de fuera) y otros tantos.

Dice Ramiro que cuando llegó a la historieta sólo se encargó de moldear a los personajes, pues ya estaban creados. Le imprimió su peculiar sentido del humor, aderezado con los trazos del maestro Moraliux. Como si fueran piezas de plastilina, los personajes tomaron forma, y cada uno de ellos tenía una personalidad propia.

PADRES DE LOS EMOTICONES

Cuenta el Pollo que de repente su jefe, Mister Flowers, lo citaba a su oficina para informarle que acababa de recibir sendos llamados de atención por parte de la Secretaría de Gobernación, por las leperadas gráficas subidas de tono en las planas del cómic.

Y sí, hacían caso un tiempo, pero después retomaban esos famosos íconos que fueron los padres de los ahora llamados emoticones, usados en las comunicaciones en internet y a través de los mensajes de texto en los teléfonos celulares.

También por las páginas del Simonazo y del Chiss desfilaron toda clase de personajes parodiados. Las películas y series de televisión de esos años dieron pauta para que hicieran su aparición estelar toda clase de personajes del celuloide desde un Michael Jackson pirata, sin olvidar la mítica Guerra de las Galaxias y hasta Arnold Schwarzenegger.

Luego de diez años de circular, el Simón Simonazo y el Súper Chiss ya ocupan un lugar destacado en la historia del cómic mexicano, lo que se refleja en los números a la venta en internet, que están muy bien cotizados por los coleccionistas.

400 Pesos llega a costar un ejemplar original y en buen estado en internet.


David Casco

Como se publicó en el diario Basta!


6 comentarios :

omar mauricio dijo...

ello dio paso al video risa o el mil chistes ?? o estan fuera de lugar y es una historia aparte

Checoblog dijo...

Así es, era el mismo equipo por eso las similitudes.

(Debo confesar que en lo personal me divertía mas la revista del Tranzas, era como ver en historieta a Tiburcio Trinquetes que si no me equivoco era el mismo actor que hacia al profesor Memelowsky de la seria Burbujas, Ramón López Carrasco)

Omar Mauricio dijo...

el sr que hacia memelosky se volvio loco y fallecio debido a que perdio todo su dinero cuando se cayo el edificio donde vivia debido a que no tenia confianza en los bancos yo creo que a mi tambien me hubiera pasado lo mismo

Checoblog dijo...

¿Por que no habrá tenido confianza en los Bancos?

Tan buena gente que son todos ellos.

Dunkix dijo...

Yo poco leí los de Simón Simonazo y los Chiss. De ellos mismos surgió Video Risa, eran muy buenos, y esos emoticones... Recuerdo que cuando iba a aocurrir algo malo un personaje decía "Ya valió (y el dibujito de una monja)", o "Este (dibujo de un cocinero con un tenedor) carro ya no funciona". Frases como "Tu me haces lo que la justicia al Durazno" (en referencia a un exjefe de la policía de mote "negro"), etc.

Muy buenos.

Checoblog dijo...

Jajaja....es cierto..!! había olvidado esos detalles.

Era una forma fina de evadir la censura.

Eran otros tiempos donde se usaba mas la creatividad.