Despido masivo a trabajadores por honorarios del IMER

20 de febrero de 2019


Más de la mitad de los empleados de las estaciones Reactor, Horizonte, Opus 94 están bajo este régimen que les genera incertidumbre

El clima de incertidumbre es lo que reina en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER), luego de que el Gobierno federal manifestara la intención de cancelar los contratos de personal por honorarios en todas sus dependencias, los trabajadores temen por su sustento y también por las condiciones en que quedará la institución de radio pública, pues la mitad de los empleados está contratada bajo esa modalidad.

Erik Montenegro, productor de la estación de jazz Horizonte, de la cual es cofundador, publicó una carta abierta que encierra el sentir de muchos de los que laboran ahí.

En esta explica que con la cancelación de los contratos por honorarios para 2019 es muy probable que estén presenciando el fin de una historia radiofónica a la que califica como “maravillosa e increíble”. Agrega que el IMER debe ser “analizado con lupa, ya que se trata de un caso extraordinario donde la gran mayoría de colaboradores estamos contratados bajo ese régimen”.

Montenegro apunta que esto no solo ocurre en el IMER, sino en la mayoría de instituciones públicas, pues “tienen serios problemas de ‘aviadores’ y contratos apócrifos”. Y aunque reconoce que la medida tomada por el nuevo gobierno es comprensible, difícilmente será aplicable de forma contundente a todos por igual.

Iván Nieblas, cinco años como locutor en programas como Huele A Patas, Pandemonium y All Together Now

— Más allá de las cuestiones legales y laborales, el IMER perdería prácticamente a toda su fuerza de trabajo. Desde operadores y técnicos, hasta el talento detrás de los micrófonos. En muchos de los casos esos honorarios son cuasi simbólicos y hay mucha gente que trabaja gratuitamente, por el gusto de crear y mantener un espacio.

Mario Flores, tres años como locutor en Baño Vaquero y Meteorito

— Pues peligra el IMER, en realidad. Yo estuve por honorarios como conductor de mi programa, y por eso sé que fácil más de la mitad de la gente que trabaja en el IMER está así. En tres años no me dieron plaza. A mí no me afectó tanto porque tengo otros trabajos, pero hay gente que está prácticamente ahí todo el día y de eso depende su ingreso, su familia... Y de ellas depende el IMER, porque es gente muy capacitada en radio que lleva haciendo eso los años de los años.

Los gerentes de las estaciones echan mano de los contratos por honorarios para que funcionen las estaciones porque las plazas son muy pocas. He visto mucho la opinión de que deberían tener otras medidas en el IMER porque ahí no funciona con “aviadores”, como es un organismo pequeño no hay chance de que haya mucha corrupción con los trabajadores por honorarios. Y es cierto.

Pero como una infinidad de temas de la nueva administración, se nota una profunda ignorancia y desinterés en el funcionamiento de las cosas. Y más bien una necesidad casi patológica de dejar su huella de la cuarta transformación, como chivos en cristalería.

En resumen: si quitan a los de honorarios, el IMER se muere. En ese esquema hay programadores, locutores, operadores, etc.


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https://www.mexico.com/politica/los-trabajadores-por-honorarios-del-imer-temen-por-un-despido-masivo/


Gracias a Dunkix



Fernanda Tapia en 97.7

2 de febrero de 2019

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Radio Red en siIencio después de 60 años

19 de enero de 2019



El conductor radiofónico Jesús Martín Mendoza informó que la programación de la estación Radio Red Am 1110 de Grupo Radiocentro deja de transmitirse, durante los próximos “tres a cuatro” meses por cuestiones técnicas.

Martín Mendoza explicó que se trata de necesidades “propias de la empresa”, las cuales consisten en la migración de la antena transmisora y el transmisor con el fin de mejorar el servicio radiofónico. Este cierre, dijo Mendoza, no había ocurrido desde su fundación, hace 60 años.

Durante los meses que dure la baja, la barra de transmisiones podrá sintonizarse de diferentes manera. Una de ellas, vía streaming (en internet), la página web o la aplicación de Radiocentro.

Las transmisiones volverán a su normalidad en el mes de mayo. El locutor pidió a sus radioescuchas que no están familiarizados con la tecnología o el manejo de internet, solicitar ayuda de familiares. MM



AL AIRE








 Si tienen suerte se puede escuchar aqui



Se suicida Locutora de la BBC de Londres

9 de diciembre de 2018


Se ha dado a conocer el dictamen de las autoridades sobre la muerte de la locutora de la BBC llamada Vicki Archer luego de 4 meses que sucediera el hecho un 7 de agosto de 2018 alrededor de las 18:00 horas. Las autoridades concluyeron que se trató de un suicidio de la locutora del programa llamado ‘Shropshire’, el cual se transmitía de 15:00 a 19:00 horas.

Según lo reportado por el diario ‘The Guardian’, Vicki era conductora del espacio en radio, a lado de su compañero Adam Green, sin embargo el día que Archer decidió quitarse la vida, argumentó que se sentía ‘molesta’ y que debía ir a su casa a descansar. Todo esto sucedió alrededor de las 17:00 horas del día anteriormente mencionado.

La locutora de radio dejó repentinamente su transmisión en vivo, aun faltando dos horas de su turno. Su compañero y la audiencia quedaron desconcertados, acto siguiente, algunas horas después Vicki fue encontrada por su padrastro colgada en el ático de su casa alrededor de las 20:15 horas. Luego de que se diera aviso a las autoridades y a los médicos, a las 20:21 horas, la locutora fue declarada muerta.

Luego de varios meses de investigación, se supo que Archer sufría de depresión, ya que había tenido dos intentos de suicidio en ocasiones previas

Vicki Archer tenía 41 años al momento que decidió terminar con su vida y era madre de tres hijos.



Tomado de https://radionotas.com/2018/12/07/locutora-de-la-bbc-se-suicida-luego-de-programa-de-radio/


La radio de Marilyn

2 de diciembre de 2018



Después de posar totalmente desnuda para la revista Playboy del mes de Diciembre de 1953, Marilyn Monroe,.comentó:

“No es cierto que no tuviera nada puesto. Tenía puesta la radio”.



Cuando su voz suena, la tierra tiembla.

22 de noviembre de 2018



Dos palabras suyas bastan para arrebatarle la tranquilidad a millones de personas en Ciudad de México. Sucedió durante los pasados sismos del 7 y 19 de septiembre. Sucedió el viernes 16 de febrero y la madrugada del lunes 19.

“Alerta sísmica, alerta sísmica, alerta sísmica, alerta sísmica”, repite cuatro veces, con un zumbido perturbador de fondo, la voz que forma parte del catálogo sonoro de la ciudad: la de Manuel de la Llata García, actor de doblaje y locutor.

Cuando el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES) creó el sonido de la alerta en 1993, él ya tenía 25 años de carrera. Lejos habían quedado los días en que le rezaba a san Judas Tadeo para encontrar trabajo; vivía con holgura de la leyenda que había forjado desde 1965, cuando con 21 años llegó de Querétaro a Ciudad de México y se abrió paso con su voz en el mundo de la actuación.

La voz de la alerta sísmica ya estaba acostumbrada a salvar personas, al menos en la ficción. De la Llata había conseguido que lo eligieran para doblar al español a Clark Kent, interpretado por Christopher Reeve, en la primera película de Superman: The Movie, en 1978.

Quienes lo conocían por primera vez, cuentan sus colegas de doblaje, se sorprendían por el contraste: media 1,68 de estatura y era flaco, pero tenía una voz grave y una dicción precisa que le permitían doblar personajes con galanura. De ahí que le asignaran el papel de Han Solo en una de las versiones que se doblaron de la primera película de La guerra de las galaxias.

“El adjetivo que utilizábamos para describir su voz era aterciopelada”, recuerda Carlos Segundo, una estrella mexicana de doblaje que ha interpretado a Alf, Goofy, Piccolo de Dragon Ball y Woody de Toy Story. Segundo conoció a De la Llata cuando coincidieron en CINSA, una de las primeras empresas de locución en México.

Durante los años setenta, Manuel de la Llata fue la voz del jefe de Los Ángeles de Charlie, uno de los programas televisivos que más le dieron prestigio. También fue pionero en el cine animado, pues participó en el primer largometraje hecho en México, cuyo guion fue escrito por Rosario Castellanos: Los tres Reyes Magos. Ahí le dio voz a Melchor.

Moisés Palacios, quien ha hecho la voz de Fozzie (o Figaredo) de Los Muppets y del Tío Lucas en Los Locos Addams, lo recuerda con admiración. Y también como ejemplo: además de su voz, cuenta, se le conocía por ser disciplinado, llegar puntual a sus llamados y dejarse dirigir sin problemas.

“Llegué al doblaje en el año 1977 y Manuel de la Llata ya estaba instalado como una de las grandes estrellas”, dice Palacios. “Un gran actor radiofónico primero y del doblaje después. Un gran locutor, el más contratado en su época. Todos querían que anunciara sus productos”.

A partir de los ochenta, De la Llata cambió el doblaje por la locución de comerciales, una actividad mucho más redituable. Su voz tenía la versatilidad para anunciar desde champú hasta las criptas en la Basílica de Guadalupe.

Una de las historias que se cuentan sobre él dice que, en una ocasión, el locutor acudió a un banco en la plaza Perisur, al sur de la ciudad, y se puso a conversar con un conocido sobre el comercial de las criptas. Entonces una mujer los escuchó y se acercó.

“¿Usted es el que anuncia las criptas guadalupanas?”, le preguntó. “Pues con esa voz sí dan ganas de morirse”.

Una voz y un misterio

Rastrear el trabajo de locutor de comerciales de Manuel de la Llata es una tarea laberíntica: cultivaba un bajo perfil, incluso cuando era una celebridad del doblaje. Se negaba a dar entrevistas, rehuía de los admiradores y rara vez asistía a reuniones.

Meses después del terremoto de 1985, un grupo de especialistas, junto con autoridades, formó la asociación civil Centro de Instrumentación y Registro Sísmico con el objetivo de crear la infraestructura necesaria para detectar sismos. Una vez anticipada la amenaza decidieron que se enviaría una alerta a la capital. El entonces llamado Distrito Federal aún no tenía altavoces en las calles, por lo que se propuso que todas las radiodifusoras emitieran la alerta.

Manuel de la Llata era en esa época el locutor institucional de la Asociación de Radio del Valle de México (ARVM), explica Carlos García, gerente actual de la asociación, donde trabaja desde 1991.

“Se le pidió que participara en la alerta. No hubo casting, fue decisión directa. Lo que querían era un sonido que no fuera de catálogo, que fuera original y difícilmente reproducible”, cuenta García, uno de los pocos colegas que conocía sobre la participación de De la Llata en la alerta sísmica.

Casi ninguno de sus colegas conocía sus inicios… ni estos supieron por qué abandonó todo a finales de los noventa.

Aunque se sentía orgulloso de haber sido útil a la comunidad, De la Llata nunca se jactaba de sus trabajos: discreto, reservado y amable son las palabras que más usan quienes lo conocieron para describir al hombre que anuncia los terremotos. No era huraño, pero su excesiva formalidad, su vocabulario y la diligencia al conversar evitaban que indagaran en su vida privada.

“Hasta para reírse lo hacía con propiedad”, recuerda María Eugenia Guzmán, quien compartió estudio con Manuel de la Llata en Los Ángeles de Charlie.

Guzmán sabía que su colega había comenzado a probar suerte con su voz después de la muerte de su padre, apurado por las dificultades económicas. Pero su talento parecía evidente. En los sesenta era obligatorio conseguir la licencia de locución para poder trabajar, y el examen era riguroso. Además de tener buena voz había que saber de muchas disciplinas y los aspirantes solo tenían tres oportunidades de pasar el examen. Él lo pasó al primer intento, cuenta Guzmán.

A pesar de su reputación, De la Llata era tan reservado que lo mismo podría haber llegado de otro planeta: casi ninguno de sus colegas conocía sus inicios… ni estos supieron por qué abandonó todo a finales de los noventa, después de tres décadas de carrera.

Uno de los pocos que llegó a conocerlo más de cerca fue Salvador Nájar, una institución del doblaje en México, quien le dio la voz a personajes como la Rana René y Luke Skywalker y participó en el club de Mickey Mouse. Además de tener seis décadas de carrera, Nájar es historiador del doblaje en el país.

Para los libros que ha publicado al respecto, Nájar se dio a la tarea de develar los rostros detrás de personajes entrañables. Fue entonces cuando descubrió con tristeza que no existían fotografías de De la Llata. Solo conserva el recuerdo de su personalidad encantadora y de haber conocido su casa en el sur de la ciudad, una prueba de lo cercanos que eran: “Casi no invitaba a nadie. Toda su casa parecía una iglesia. Creo que le decían la Capilla. Era un hombre muy religioso”.

Quienes accedieron a hablar sobre él se negaron a decir cosas sobre su vida privada. Nunca tuvo hijos ni se casó. Pero todos coinciden en algo: Manuel de la Llata se pondría furioso si supiera que alguien indaga sobre él.

El retiro

Lo único que permitió rastrear a De la Llata fue su muerte. El 14 de junio de 2016 sufrió una embolia cerebral y murió a los 72 años. En su acta de defunción figura el domicilio donde pasó sus últimos diecisiete años de vida.

Rancho El Carmen está ubicado en un municipio de Querétaro. La casa se distingue a lo lejos por una cúpula con una cruz. Sobre las paredes de ladrillo resaltan las imágenes religiosas: santa Rosa, san Antonio de Padua, una Virgen de Guadalupe de dos metros de alto.

José Luis, el hombre que compartió con él las últimas décadas de su vida, aceptó hablar con la condición de que no apareciera su apellido. Delgado y de bigote abundante, aparenta menos edad que sus 72 años. Se conocieron cuando eran adolescentes.

“Nunca pensé venirme a Querétaro a vivir, sino por el entusiasmo que teníamos por ver por el futuro tanto de Manuel como mío”, explicó. “Previendo la edad, el retiro, pensamos que era un acierto invertir en este tipo de cosas”, dice sobre el rancho.

La razón de su desaparición parece predecible: estaba harto de la ciudad, el tráfico, el estrés. Prefirió estar pendiente de la ordeña de las vacas y la cosecha.

En una ocasión, un grupo de fanáticos del doblaje quiso visitar el rancho para conocerlo. José Luis estuvo a punto de invitarlos, pero De la Llata lo detuvo: “Ni se te ocurra porque yo no salgo a verlos. No me interesa”, dijo tajantemente. Aunque se sentía agradecido por haber contribuido a crear la alerta sísmica.

“Decía que se sentía complacido que lo hubieran elegido para poder servir a la comunidad”, comenta José Luis, quien estaba con él en Cancún cuando fue el terremoto de 1985.

Manuel de la Llata tenía las credenciales para ocupar un lugar importante en el doblaje, pero lo dejó para sembrar zanahorias. Nunca hizo alarde de su carrera. Tal vez el único desplante de vanidad que tuvo sucedió en una iglesia de Quintanares, en Querétaro, donde una vez lo invitaron a leer pasajes de la Biblia. Dado que la acústica era deficiente, se negó a continuar. “Se escucha terrible”, dijo, para nunca volver al atril.





La Oveja Negra

14 de octubre de 2018



En un lejano país existió hace muchos años una oveja negra. Fue fusilada.

Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.

Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

Fin.

Augusto Monterroso

Minicuento - Texto completo.